Sirshasana o postura sobre la cabeza.

Seguramente cuando ves este tipo de asanas como sirshasana (postura sobre la cabeza), piensas que nunca llegarás a hacer algo así, que el yoga no es para ti, etc… Llevo 12 años de práctica y no digo que haya sido fácil, pero la primera barrera que debemos atravesar es la de nuestra propia mente…

Te voy a hablar más sobre esta postura tan espectacular a priori, que siempre se debe practicar con supervisión de un profesional y tras varios meses de preparación y autoconocimiento del cuerpo. Yoga significa UNIÓN. Es unión mente, cuerpo y espíritu. Ejecutamos una postura y conocemos las direcciones y trabajos de nuestros músculos para llevarla a cabo. La respiración en cada una de ellas se vuelve una aliada. Con la inspiración activamos músculos y articulaciones. Con cada espiración, sentimos que nuestro cuerpo se acomoda más en la postura y acabamos encontrando el equilibrio y el bienestar. Nuestra mente, dedicada a escuchar las necesidades de la postura y los beneficios que estamos obteniendo, se abstrae de problemas externos, preocupaciones… conseguimos estar presentes en el aquí y el ahora. Cuando todo esto sucede, cuando por fin cuerpo, respiración y mente trabajan en armonía,  podemos hablar de YOGA, de descubrir nuestra esencia en cada postura, llegar a nuestro espíritu.

Todo esto es muy bonito, ¿verdad? ¿Y si te cuento los beneficios de esta asana?

  • Debido a la gravitación, mejoramos la afluencia de sangre arterial en la aorta, la carótida, la subclavia y la innominada. Nuestro cerebro también recibe mayor afluencia sanguínea: los doce pares de nervios craneales, los nervios espinales y asimismo el sistema simpático (SNS) que se encarga de regular no solo el funcionamiento de los órganos viscerales (riñones, aparato digestivo y sistema circulatorio) sino también del conjunto de las funciones automáticas del organismo, como por ejemplo, la respiración, la circulación, la digestión y la eliminación.
  • A través de su práctica, repetimos: siempre con supervisión, mejoran muchos de los desórdenes nerviosos de oído, de garganta, de nariz y ojos. Al ser practicada en contra de la gravedad, sirshasana mejora la circulación de la sangre y varices.
  • En cuanto a nuestras vísceras, alivia mucho tensiones y recoloca los órganos vitales. Reduce cólicos renales y estreñimiento. El corazón descansa. Debido a la necesidad de elongación en postura invertida,  practicar la postura sirshasana previene problemas crónicos de espalda.

Éstos son sólo algunos de los beneficios de esta postura. Si te apetece conocer más sobre esta asana y otras que podemos enseñarte…¡¡¡sólo tienes que llamarnos y empezar a practicar yoga con nosotras!!!!

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